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Los artistas corrompen la pureza de las princesas Disney para reflejar la crudeza de la realidad

21 de Julio de 2014 10:00:01 | 680 Lecturas | Via: 20minutos.es
  • Multitud de artistas utilizan la imagen idealizada de las princesas Disney como inspiracion para denunciar algunos de los problemas de la sociedad actual.
  • La figura de las princesas siempre ha tenido un trasfondo controvertido.
  • ¿Que valores transmiten a los niños?, ¿se ha modernizado su imagen con el paso de los años?, ¿por que tantos artistas deciden reinterpretarlas?

¡Que alegres eran los sueños de Blancanieves!, ¡que esplendoroso el reino de Aurora, la bella durmiente!, ¡que guapos y apuestos eran sus principes azules y que vidas maravillosas las de sus amigos y familiares! Pero, ¿de verdad todas las princesas acabaron siendo felices y comiendo perdices? ¿Que le paso a Bella a medida que el tiempo ajaba la hermosura que le dio nombre?, ¿como fue la vida de casada de Cenicienta?, ¿supero Alicia las delirantes experiencias de su infancia o acabaron trastornando su mente para siempre?

La imagen de las princesas Disney es la de preciosas jovenes que, tras superar una dificultad inicial, acaban convertidas en dichosas esposas de hombres estupendos. Sin embargo, este ideal da pie a multitud de reflexiones y reinterpretaciones. No son pocos los artistas que, como Dina Goldstein, Jeff Hong, Adam Ellis o Alexsandro Palombo, han tomado como modelo a estos iconos de la animacion para tratar asuntos tales como el machismo, la discapacidad fisica, la pederastia o la drogadiccion.

Esta inspiracion no es arbitraria. Aun sin distorsion alguna, la figura de las princesas Disney da pie a multitud de discusiones. ¿Hasta que punto estos personajes transmiten valores positivos a los niños? Tal y como señala para 20minutos Leticia Porto, profesora de Sociologia e investigadora de la Universidad Complutense de Madrid, "existe un amplio debate en torno a esta cuestion".

"Cuando un niño, y las niñas especialmente, ven y siguen a sus heroinas virtuales o de ficcion acaban identificandose con ellas, queriendo ser como ellas y hacen todo lo posible por imitarlas, consciente o inconscientemente. Y muchas veces, sus conductas son muy discutibles", señala la profesora. "Sin darnos cuenta, aquellos contenidos y personajes con los que crecen los niños determinan en gran medida su modo de socializarse en una vida adulta", añade.

Porto cita el libro Cenicienta se comio a mi hija, de Peggy Orenstein, que "aborda desde una perspectiva muy interesante como esa profusion de las princesas en nuestra vida cotidiana interfiere en la actual hipersexualizacion de las niñas asi como en otros problemas y trastornos alimenticios que afectan a tantos adolescentes en todo el mundo".

La investigadora afirma que son los padres los que deben ejercer de instructores y evitar que sus hijos confundan la ficcion con la realidad. "Para las familias es una responsabilidad importante tratar de compensar estos contenidos tan mediaticos con ejemplos mas reales y proporcionar una alfabetizacion audiovisual adecuada a los mas pequeños", comenta.

Reinterpretaciones transgresoras

La fuerza de la imagen de las princesas Disney y su trasfondo controvertido las convierte en una materia estupenda para el trabajo de los artistas. "Las princesas son un fenomeno claramente identificado en nuestra sociedad y muy arraigado. Los creativos, fotografos, publicistas... encuentran en ellas un reclamo en el que basarse para innovar. La idea es alterar un icono idealizado y darle un giro transgresor y novedoso", comenta Porto, quien cita como ejemplo la mezcla del movimiento Movember con las princesas, a las que el ilustrador Adam Ellis les ha hecho crecer barba y bigote.

"El fenomeno de la 'princesizacion' es una realidad bastante consolidada en nuestra sociedad y, cada vez mas, ejerce una fuerte inspiracion como arma reivindicativa. Se trata de romper esa especie de perfeccion, pulcritud e inocencia que encarnan para convertirlas en heroinas mas reales y humanizarlas. A lo largo de estos ultimos años es frecuente encontrarnos propuestas creativas que se desarrollan en este sentido para intentar acercar mas estas princesas elitistas al pueblo llano que con tanto fervor siempre las ha acogido", concluye Leticia Porto.

La artista canadiense Dina Goldstein ha sido una de las mas radicales en su propuesta. A traves de su trabajo fotografico Fallen Princesses (Princesas caidas). muestra a las princesas Disney envueltas en complejas realidades del siglo XXI y alejadas de sus mundos perfectos de cuento: Rapunzel ha perdido su cabellera victima del cancer, Bella se somete a operaciones de cirujia estetica para mantener su hermosura, Jasmine combate en una guerra en Oriente Medio y Blancanieves se ve obligada a cuidar de cuatro niños mientras su principe se dedica a ver la television.

Con estas imagenes, Goldstein critica la vida perfecta que nos imponene los medios audiovisuales. "No tengo nada en contra de los finales felices, de hecho, creo que la infancia debe ser un momento libre de preocupaciones adultas. Pero los mensajes de Disney en concreto son engañosos y sexistas", afirma la artista. "Lo que quiero mostrar con mi obra es que todos nos enfrentamos a desafios y que a pesar de que esta tierra esta llena de belleza, tambien hay oscuridad que entra en nuestras vidas de vez en cuando", añade.

El dibujante Jeff Hong no es menos cruel que Goldstein. En su proyecto Unhappily ever after (Infelices para siempre) combina ilustraciones y fotografias para desmontar la edulcorada realidad Disney. Ariel sufre la contaminacion de los mares, Alicia se ha convertido en una drogadicta y Pocahontas ve a su pueblo reducido a trabajadores de casinos. Hong tambien utiliza a otros personajes de la "fabrica de sueños" como los 101 dalmatas, encerrados en una tienda de animales, Bambi como un trofeo de caza o Winnie the Pooh solo en un terreno deforestado.

"He usado a las princesas de Disney para crear una conexion emocional con estas imagenes que retratan el mundo en el que vivimos El publico tiene una conexion profunda y personal con estos personajes con los que crecimos y colocarlos en situaciones del mundo real arroja luz a esos problemas. Ver que Alicia sufre los efectos de volver del Pais de las Maravillas y se vuelve adicta a las drogas es algo que no se ve en las peliculas, donde todo el mundo vive feliz para siempre. Por desgracia, nuestro mundo no tiene tantos finales felices", relato Hong para 20minutos.

El italiano Alexsandro Palombo tambien ha recurrido a las princesas Disney para poner el foco en problemas de la actualidad tales como la invisibilidad y poca integracion de los discapacitados en la sociedad y la violencia machista. Palombo tambien ha explicado las claves de su trabajo a 20minutos. "Vivimos en una sociedad en la que todavia se difunden el sexismo y el abuso ya que no existe una educacion social que te enseñe la igualdad de respeto a los generos. Esta sociedad hace que los hombres sientan que tienen algun tipo de poder y control sobre las mujeres y eso se transforma en violencia", cuenta el dibujante.

"Mi trabajo con las caricaturas muestra que nadie esta a salvo, ni siquiera una princesa Disney. Los dibujos animados son ficcion pero con mi arte los modifico para que digan una verdad a las jovenes y asi quizas algun dia ellas se decidan a denunciar y luchar", concluye el artista.

Tambien se ha sumado a esta tendencia Saint Hoax, autor trabajo Princest Diaries (un juego de palabras entre princesas e incesto en ingles), una coleccion de imagenes que busca llamar la atencion sobre el abuso sexual de menores. Sus dibujos muestran a Jasmine, Ariel y Aurora en unas impactantes ilustraciones en las que las inocentes chicas son besadas por sus respectivos padres.

Las chicas Disney evolucionan, pero poco

Las princesas Disney se han ido modernizando con el paso de los años pero, aun asi, mantienen muchos de los rasgos de sus predecesoras mas veteranas. "A lo largo de las ultimas decadas, despues de los primeros clasicos de Disney como Blancanieves y los siete enanitos (1937) o La Cenicienta (1950) se ha ido notando una ligera evolucion en los personajes femeninos que provenian de la factoria. Especialmente, a partir de los noventa, cuando en 1992, aparece Jasmine, la novia de Aladdin, que procedia de Oriente Medio; tres años mas tarde, aparece Pocahontas y, otro paso adelante fue la llegada de Mulan en 1998, la primera princesa guerrera del Lejano Oriente", cuenta Leticia Porto.

"Con la incorporacion de Tiana en 2009, una princesa de raza afroamericana en Nueva Orleans, Disney amplia su repertorio femenino aunque siempre bajo unos parametros todavia clasicos y conservadores. Otro paso mas lo tenemos con la llegada a la television de la princesa Sofia a finales de 2012 y su origen latino tan cuestionado. Todos ellos productos "perfectos", esteticamente muy cuidados y pensados para que las niñas se identifiquen con este tipo de personajes femeninos y aspiren a esos ideales que desde la compañia se promueven"

"Decia la cancion de La Bella y la Bestia (1991) que la belleza esta en el interior pero es facil decirlo cuando las chicas de los cuentos de hadas llevan vestidos lujosos, zapatos caros y el pelo siempre perfecto. Y este modelo o estatus de vida es preocupante cuando se transmite a los niños que viven en una realidad diferente", sentencia.

Segun la sociologa, a la compañia aun le cuesta alejarse de los canones tradicionales. "La evolucion de estos personajes femeninos de Disney distan mucho de parecerse a princesas como Fiona, por ejemplo, de DreamWorks Animation. Esta heroina de Shrek (2001) introduce un nuevo paradigma con respecto a las princesas antecesoras en el modo de comportarse, resolver conflictos o de tomar la iniciativa en momentos de maxima tension", asegura.

"En mi opinion, y aunque viene de la mano de los creativos de Pixar, Merida, la protagonista de Brave (2012), si introduce una vision de princesa medieval bastante rompedora. Esta pelicula refleja muy bien la rigidez a la que se encuentra sometida una princesa de cuento, teniendo que cumplir la tradicion y formandose para estar a la altura de su cargo. Sin embargo, este personaje se revela y no se conforma con las reglas preestablecidas. Este tipo de personajes contrasta con las princesas mas tradicionales y ayuda a los menores a ser mas autocriticos, ofreciendo variedad de referentes con los que identificarse o llegar a imitar", añade la experta.

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