En 1429, Juana, una adolescente de diecisiete años, de un remoto pueblo de Francia, oye voces que la proclaman elegida de Dios para recuperar Francia y ayudar al príncipe Carlos a llegar al trono. Para hacer esto, debe vestirse como un hombre, llevar armas y dirigir un ejército. A medida que ésta pequeña llama crece en su corazón, los gobernantes sienten la necesidad de escucharla y los ejércitos comienzan a sentirse inspirados por su creencia. Dos meses más tarde conduce al ejército a la victoria contra los ingleses de Orleans. A los 18 años es capturada y a los 19 años es declarada bruja siendo quemada en la hoguera. En el año 1920 es canonizada santa, siendo para siempre tema de apasionados debates.... 1429. Francia. En la corte del Rey Carlos VII la situación política y religiosa en Francia es caótica. Los miembros de la familia real luchan entre ellos para conseguir el poder. Una plebeya nacida en una aldea desconocida de Bretaña surge para dar a su país el milagro que necesitaba. Juana de Arco se nombra mensajero de Dios y con tan sólo diecinueve años y al frente de un ejército consigue lo que nunca se había conseguido antes en Francia.